Lunes, 18 Febrero 2019 20:40

¡Ahorra energía! Gracias a un pozo Canadiense Destacado

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Al pensar en un Pozo Canadiense, (también denominado como Pozo Provenzal),podría venirnos a la cabeza muy fácilmente un pozo de los que normalmente se utilizan para obtener agua natural con algún tipo de particularidad de aquel país, pero nada más lejos de la realidad.

Un Pozo Canadiense consiste en una técnica con un concepto muy muy sencillo, que puede contribuir de un modo notable a la eficiencia energética de nuestras viviendas, eso si, no vale para cualquier tipo de edificio, está pensado mayormente para viviendas unifamiliares que tengan algo de jardín, a continuación explicamos en que consiste.

Básicamente, se trata de un intercambiador de calor en el que en lugar de utilizar gas como en los equipos de aire acondicionado o agua como en las torres de refrigeración, hacemos uso directamente de aire del entorno aprovechando las propiedades de la temperatura de la tierra, que tiene una temperatura constante a lo largo del año de entre 15 y 18 grados.

Un concepto muy parecido a este es el de la Geotermia, la cual aprovecha que bajo tierra hay normalmente una temperatura constante a pesar de que en la superficie de la misma exista a lo largo del año una temperatura variable (en función del mes en el que nos encontremos).

La temperatura constante del interior de la tierra, hace que podamos moldear la temperatura del aire que pasa por las tuberías, de forma que en verano, podemos conseguir una aportación de aire fresco y en invierno, podemos conseguir una aportación de aire templado con un consumo mínimo. 

El sistema en si, es muy sencillo, consiste en una conducción por tubería, que puede ser perfectamente de PVC, esta tubería tendrá dos extremos, uno situado en el exterior de la vivienda (desde donde captaremos el aire) y el otro extremo en el interior de la misma (del cual, ya saldrá aire atemperado).

En el lado del exterior, colocaremos una chimenea para que no entre agua, ni suciedad, ni cuerpos extraños y a continuación, para asegurarnos que el aire que vamos a aprovechar es limpio, le instalamos un sistema de filtración.

A continuación del sistema de filtrado nos encontramos con en intercambiador de calor, el cual, es el responsable de que el aire que circula por él vaya atemperándose, esto es debido a que la tierra, mantiene a una temperatura constante la tubería y por lo tanto, el aire que circula por la misma se va adaptando poco a poco a medida que va recorriendo metros de tubería. Este intercambiador debe tener una pendiente descendente hacia el lado del interior de la vivienda, de entre un 1,5% a un 3% y una longitud recomendada de 25 a 50 metros y una profundidad de la parte más baja de entre 1,5 y 3 metros (en función de la longitud del intercambiador).

Es importante reseñar que un apéndice completamente fundamental es el punto de drenaje, ya que el aire que circula por el circuito tiene una humedad y ésta se va condensando, por lo que si no contamos con un elemento que se encargue de retirar el agua procedente de de la condensación, en poco tiempo el sistema perdería efectividad para después dejar de funcionar, ya que la tubería, al quedar inundada de agua, no dejaría circular el aire.

En último lugar tenemos la entrada del circuito a la vivienda, que irá conectada a una pequeña caja de ventilación (una especie de extractor de aire, pero dispuesto de forma que absorbe aire al interior), esta caja de ventilación necesita ser calculada para que vaya compensada con los metros del intercambiador, cuando decimos que necesita estar compensada es porque si la caja de ventilación mueve más metros cúbicos de aire de la cuenta, la velocidad a la que circula el aire por el circuito impide que pueda atemperarse de forma correcta, por lo que el sistema no rinde lo que debería. Sin embargo, si la caja de ventilación no mueve los suficientes metros cúbicos de aire, podría ocasionar que el sistema no estuviera aportando todo el aire atemperado posible.

Podría pensarse que el hacer circular por un tubo, aire del exterior hacia el interior de una vivienda, a pesar de que este tubo vaya enterrado, quizás no llegase a aportar prácticamente ninguna ventaja, pero nada más lejos de la realidad. En sistemas bien calculados, podemos mejorar en unos 10 grados en verano y unos 15 grados en invierno.

  • En verano, si tenemos una temperatura exterior de 36 grados, a la salida de la caja de ventilación tendremos 26 grados
  • En invierno, si tenemos una temperatura exterior de 6 grados, a la salida de la caja de ventilación tendremos 21 grados

Esto en si mismo, no es un sistema de climatización completo, pero contribuye en gran manera a la eficiencia energética de nuestra vivienda, ya que con un consumo muy reducido tenemos una parte importante del trabajo hecho.

Además, tenemos la ventaja de que este tipo de sistema es compatible con otros sistemas de climatización, por lo que se puede complementar a la perfección con sistemas de aire acondicionado por conductos o también con recuperadores de calor, además de poderse conectar de forma independiente tal y como hemos expuesto en el diagrama de más arriba.

Más adelante, tenemos en proyecto realizar un Pozo Canadiense y realizaremos un reportaje completo de todo el proceso.

 

 

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